Plan de negocio para una tienda de ropa

Montar una tienda de ropa es una de las formas más comunes de emprender en España, y por este motivo hemos decidido preparar este artículo explicativo de ejemplo de plan de empresa para esta actividad. Desde el planteamiento de la idea de negocio hasta la estimación de ventas y los resultados, la lectura de este post es una gran ayuda para cualquiera que quiera abrir una tienda de ropa.

Planteamiento de la idea de negocio

Hay muchas formas de plantear el modelo de negocio de un proyecto de tienda de ropa. Puede ser una actividad online o con local propio, se puede hacer una distribución multimarca o al contrario entrar en una red de franquiciados, y existe la opción de vender creaciones propias o de subcontratar el diseño. La ropa puede ser de “prêt-à-porter” o a medida, dirigirse a un público generalista o al contrario a un segmento muy concreto.

Antes de lanzar el negocio, es fundamental plantearse todas esas opciones (y muchas más), para definir y plantear correctamente el proyecto de empresa. En este ejemplo, vamos a imaginar que se abre una tienda de ropa para mujer centrada en tallas grandes, y con unos modelos de diseño propio aunque de fabricación subcontratada.

Equipo promotor del proyecto

Para este tipo de negocio, lo ideal es tener a un promotor con experiencia en la moda, mejor aún si puede combinar la experiencia en venta y en diseño de ropa. Hay que ser muy consciente de que las pequeñas tiendas generalistas están desapareciendo a favor del crecimiento de las grandes cadenas y marcas, y conocer el funcionamiento de esas empresas líderes es una ventaja para poder competir contra ellas.

Ubicación

Una tienda de ropa, como ocurre con muchos otros negocios, se beneficia de la proximidad de otras tiendas similares. No hay que tener miedo a la competencia, sino que estar cerca de los competidores permite que los clientes que van a visitarles también puedan pasar por la vitrina del nuevo negocio, y con un poco de suerte y de acierto en el diseño de la vitrina, que tengan ganas de entrar a probarse ropa y complementos, que es el primer paso para comprar.

Por lo tanto, las ubicaciones ideales para una tienda de ropa de estas características son las calles comerciantes de los centros urbanos, así como los centros comerciales y en general zonas con mucha densidad de comercios. En algunos casos, si el planteamiento del negocio es muy específico y se dirige a una clientela restringida, una ubicación más alejada de otras tiendas podría también funcionar. En el caso de este plan de negocio, la clientela objetiva es un segmento importante de la población, por lo que la ubicación debería ser en una zona comercial.

Competencia

Hay varios competidores significativos en este segmento de mercado:

  • Las tiendas independientes especializadas. En todos los núcleos de población importantes suele haber alguna tienda física dedicada a la ropa de tallas grandes para mujeres.
  • Las cadenas especializadas. Hay varias empresas en el sector, como por ejemplo la cadena October, que cubre la mayor parte del territorio español.
  • Las secciones especializadas de las grandes marcas de la moda. Tanto cadenas conocidas como H&M, Kiabi o C&A (por citar algunas) como grandes almacenes tipo El Corte Inglés tienen secciones de tallas grandes.
  • Las tiendas online. Es una competencia que no hay que despreciar, ya que en el caso de la compra de ropa de tallas grandes para mujeres, puede influir en algunas compradoras un deseo de mayor privacidad a la hora de compra, algo que Internet favorece.

El planteamiento del negocio deberá entonces insistir en las ventajas de la nueva empresa respecto a esa competencia, como por ejemplo la flexibilidad de ser una pequeña marca (respecto a cadenas), la dedicación 100% a las tallas grandes (respecto a las secciones en tiendas generalistas), o la posibilidad de probarse la ropa en el momento y decidir si se compra o no (respecto a las tiendas online).

Mercado y clientela objetiva

En otro ejemplo de plan de negocio, hablamos de la posibilidad de montar una clínica médica especializada en obesidad. Y no es casualidad. En España, la obesidad ha aumentado un 130% en los últimos 20 años, y ya un 38% de los adultos tiene sobrepeso mientras un 23% está en situación de obesidad, según el criterio del índice de masa corporal.

Esa evolución ha afectado tanto a hombres como a mujeres, lo que tiene como consecuencia que el mercado de la ropa para tallas grandes tenga una mayor demanda cada año. Al mismo tiempo, las tendencias de moda dominantes en los últimos años se exhiben en modelos muy delgados, y se olvida una parte importante del mercado. Por eso unos diseños modernos y adaptados a la morfología de las mujeres de tallas grandes pueden tener éxito en este segmento de mercado.

La importancia del diseño de la vitrina y de la tienda

Además de contar con ropa que pueda gustar a los clientes, es fundamental cuidar dos aspectos de presentación:

  • La vitrina de la tienda tiene que invitar a la gente que pasa por delante del establecimiento a que entre. Es buena idea mirar lo que hace la competencia, y sacar buenas prácticas.
  • La disposición interior de la tienda también es muy importante. Los clientes deben poder ver modelos que les gusten, tener un espacio para probarlos sin tener que hacer mucha cola, y en general tener una buena experiencia de compra.

Inversión necesaria

Montar una tienda de ropa implica invertir en un local (normalmente hace falta un poco de reforma), comprar algo de mobiliario (para presentar la ropa) y por supuesto comprar unas existencias iniciales.

En muchos casos, los plazos de entrega para una tienda de ropa pueden ser largos. En el planteamiento que hemos hecho de un diseño propio pero fabricación subcontratada, habrá que arbitrar entre la posibilidad de hacer fabricar la vestimenta en China, India o un país similar, con los plazos de entrega y a falta de flexibilidad en caso de disconformidad, o apoyarse en unas empresas locales, o incluso una red de costureras. La primera opción es más económica, la última más cara pero con plazos más ajustados. En cualquier caso, para una tienda mediana, es razonable pensar que las existencias iniciales sean de 20.000€. Es fundamental pensarlo muy bien. En total la inversión podría ser de unos 35.000€, más o menos, dependiendo de varios factores como el tamaño de la tienda y las obras necesarias.

Gastos

Los principales gastos de una tienda de ropa son el sueldo de los trabajadores y el alquiler del local. Dependiendo de la ciudad, de la ubicación de la tienda y del tamaño del local, el alquiler puede variar mucho. En este ejemplo hemos supuesto los siguientes gastos:

  • Alquiler: 1.000€
  • Personal: 800€
  • Seguridad Social: 240€
  • Cotización Autónomos: 300€
  • Luz, agua: 150€
  • Teléfono, Internet: 70€
  • Seguros: 100€
  • Gestoría y otros servicios profesionales: 100€
  • Gastos financieros: 100€
  • Amortización inversión: 125€
  • Diversos: 100€

TOTAL GASTOS: 3.085€

Nota: se ha supuesto que en plantilla hay un trabajador autónomo, que se paga con los resultados de la tienda, y un empleado.

Además, no hay que olvidar un presupuesto inicial en publicidad.

Coste de ventas

Como comentamos antes al respecto de la inversión en las existencias iniciales, el coste de la ropa vendida puede variar mucho según la estrategia utilizada pero también cambia en función de la calidad de los tejidos escogidos. Sin embargo, normalmente existe un ratio aproximado de 2,5 entre el coste y el precio de venta de una prenda. Es decir, que una vestimenta que se factura por 25€ cuesta 10€ a la compra.

Estimación de ventas y resultados

Para el tipo de tienda que hemos descrito, no sería descabellado estimar el primer ejercicio una facturación media mensual de 5.000€, con fuertes variaciones durante el año, y grandes ventas especialmente durante Navidades y durante los periodos de rebajas (enero y julio principalmente). Si cogemos esas referencias, y teniendo en cuenta que el coste de ventas sería de 2.000€ al mes (de media), entonces la tienda no generaría ningún beneficio el primer año, y habría que esperar a años siguientes para que el emprendedor empiece a tener unos ingresos razonables.

Por eso, es importante ser prudente en las previsiones de ventas y no pecar de optimismo con los gastos. Mejor empezar con un colchón importante, financiado personalmente y/o con préstamo, para poder enfrentar los primeros meses de actividad con algo de margen. A partir del segundo año, al consolidarse la actividad y ser más conocida la tienda, los resultados deberían ser positivos.

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