Plan de empresa para un estudio de fotografía

plan de empresa estudio de fotografíaPese al cambio tecnológico que representó la digitalización de las fotografías, y a todas las mejores y filtros aportados por los smartphones, sigue existiendo una necesidad de mercado para la toma de imágenes profesionales. Si estás pensando en montar un estudio de fotografía, aquí encontrarás los elementos más importantes para la elaboración del plan de empresa. Desde el planteamiento del negocio hasta la rentabilidad prevista, vamos a analizarlos uno a uno.

Idea de negocio

Hay diversas formas de plantear un estudio de fotografía. El caso más habitual es tener un pequeño local donde se pueda atender a los clientes, realizar retratos en un entorno controlado, e incluso revelar las fotografías. Pero nada impide pensar en un concepto mucho más ambicioso, con un estudio muy grande donde se puedan realizar sesiones para modelos o anuncios. Incluso, al contrario, se puede pensar en un negocio sin local, en el que el fotógrafo se desplaza a casa de los clientes, y lleva consigo material de iluminación.

En este ejemplo de plan de empresa para un estudio de fotografía, vamos a plantear el caso más habitual, es decir el de un negocio “de barrio”, con un local y una clientela principalmente de particulares, aunque no exclusivamente.

Perfil del emprendedor / fotógrafo

En la mayoría de los casos, este tipo de negocio representa un autoempleo. En otras palabras, el emprendedor es el fotógrafo. Eso permite tener unos gastos bajos, y sacar una rentabilidad decente con un nivel de actividad medio. Por supuesto, implica que la persona que vaya a montar el estudio de fotografía tenga experiencia en el arte de sacar buenas instantáneas. También es muy recomendable que sea una persona con un buen contacto con la gente, y una buena disponibilidad para trabajar los fines de semana y las noches, ya que muchos de los eventos fotografiados tienen lugar fuera de los horarios laborales tradicionales.

El mercado en el plan de negocio de un estudio fotográfico

Según datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, en 2022 los hogares españoles gastaron unos 210 millones de euros en servicios fotográficos, lo que es una cifra superior a los datos de 2020 y 2021 (150 y 197 millones respectivamente). Pero veníamos de la pandemia, que supuso cancelar o posponer muchas bodas y eventos, por lo que es más relevante comparar el dato con 2019. Y, en ese caso, el volumen de negocio de 2022 fue un 36% por debajo de los 332 millones del último año antes del COVID.

Es posible que el dato de 2023 haya sido significativamente mejor, porque en 2022 todavía había algo de incertidumbre y muchos sectores no habían vuelto a sus niveles de actividad prepandemia.

Segmentación de clientes

Una posible segmentación de clientes para el plan de empresa de un estudio de fotografía diferencia entre tres grandes grupos: los particulares que necesitan un servicio ocasional para un evento, los particulares que quieren realizar retratos ocasionales, y la clientela profesional.

  • En el primer grupo, el segmento más importante son posiblemente las parejas que quieren inmortalizar su boda, y eligen a un estudio para tener unas fotografías profesionales y de alta calidad, para poder conservarlas toda la vida. Pero también están otros eventos como comuniones, bautizos, aniversarios, graduaciones, etc. La principal característica de este tipo de clientes es que suelen contratar los servicios una sola vez, y no establecen una relación a largo plazo con el estudio fotográfico.
  • En el segundo grupo nos encontramos diversos tipos de personas. Hay solteros que quieren actualizar ocasionalmente sus fotos de perfil en aplicaciones de dating y quieren un resultado profesional. También pueden ser familias que disfrutan sacándose un retrato cada año para ver como van creciendo los niños. O simplemente personas que disfrutan sacándose fotos bonitas de vez en cuando.
  • En el grupo de los clientes profesionales hay mucha diversidad. Pueden ser negocios que quieren actualizar sus páginas web o perfiles sociales. Modelos y actores que trabajan en su book, discotecas que publican cada en redes cada fin de semana fotos de sus clientes pasándoselo bien, y muchos otros casos.

Análisis de competencia para el plan de empresa de un estudio de fotografía

  • La competencia más directa de un estudio de fotografía son los otros profesionales de la zona. En todas las ciudades de cierto tamaño suele haber al menos un estudio por barrio. Si planteas abrir el tuyo propio, tendrás que informarte sobre los servicios y precios de quienes van a ser tus rivales más directos.
  • Luego están los servicios online, fotógrafos que no tienen estudio, pero venden servicios de fotografía. Si están bien posicionados en motores de búsqueda y redes sociales, pueden ser competidores importantes.
  • También existe mucha competencia informal, es decir personas que venden servicios de fotografía sin estar registrados como una actividad económica. Suelen ser apasionados que consiguen ingresos extras cubriendo bodas o haciendo retratos a personas conocidas.
  • Dentro de la competencia indirecta están las aplicaciones de los móviles. Los dispositivos inteligentes cada vez permiten sacar mejores imágenes, lo que puede provocar que haya menos personas dispuestas a pagar los servicios de un profesional.

Estrategia comercial

  • Política de producto. En esa parte definiríamos los servicios específicos que ofrece el estudio de fotografía, como sesiones de retratos, fotografía de eventos, fotografía de productos, etc. Además, entran en consideración aspectos como la calidad de la imagen, el estilo fotográfico, el formato de entrega (impresiones, archivos digitales, álbumes) y la posibilidad de incluir servicios adicionales como retoque fotográfico.
  • Política de precios. Se trata de definir una estrategia de precios que consiga plasmar el valor de los servicios fotográficos. Para determinar los precios, te puedes basar en la competencia, en tus costes, o en el valor percibido por el cliente. Puedes considerar también la posibilidad de diseñar paquetes o descuentos para clientes recurrentes.
  • Estrategia de distribución. Se busca determinar cómo tus clientes potenciales pueden acceder a tus servicios fotográficos. En el caso de este ejemplo de plan de empresa para un estudio de fotografía, esa estrategia incluye el estudio físico, la presencia en línea a través de un sitio web y de las redes sociales. Pero también podrías plantear otras opciones, como colaboraciones con tiendas locales, o incluso la participación en eventos comunitarios.
  • Comunicación y publicidad. Además de invertir en la publicidad online y el posicionamiento orgánico en buscadores, se pueden hacer acciones más tradicionales, como repartir folletos, organizar una fiesta de apertura, y otras campañas de comunicación.

Recursos y medios necesarios

Aquí están algunos de los elementos más importantes, pero en este artículo tienes más detalle.

  • Material fotográfico. Hablamos por supuesto de comprar varias cámaras de alta calidad, además de contar con una variedad de lentes para todas las situaciones, desde el gran angular hasta la lente macro. Pero también hay que pensar en accesorios como trípode, flashes, etc.
  • Material para el set. Hablamos de mobiliario, de disponer de varios fondos para las fotografías, como pantallas azules y verdes, y por supuesto de las distintas opciones de iluminación y sus respectivos focos.
  • Adecuación del local. Quizás se necesite un poco de obra. Hará falta comprar mobiliario y decoración para crear un ambiente acogedor. Si quieres tener sala de revelado, también la tendrás que configurar.
  • Material informático. No solo un buen ordenador, sino también las suscripciones a servicios de edición de fotos y vídeos, como Adobe LightRoom o incluso Photoshop.

En el caso de este ejemplo no consideramos la contratación de personal, contando con que el emprendedor se encarga de todo.

¿Cuánto cuesta montar un estudio fotográfico?

Se suele considerar que abrir este tipo de negocio cuesta alrededor de 30.000 euros, pero la cantidad puede variar mucho según la ubicación del estudio, el tipo de material fotográfico elegido o de si hace falta hacer obras. Para ese ejemplo, vamos a considerar que se trata de un estudio pequeño con una inversión de 25.000 euros.

Principales gastos

  • Alquiler de un local de 50 metros cuadrados: 500 euros mensuales.
  • Luz, agua, teléfono, Internet: 150 euros.
  • Cotización autónomo: 300 euros.
  • Gestoría y profesionales: 60 euros
  • Seguros: 30 euros.
  • Desplazamientos: 120 euros
  • Diversos: 60 euros
  • Amortizaciones: 300 euros
  • Total: 1.520 euros.

Estimación de ventas

  • 30 bodas durante el año a un precio medio de 700 euros = 21.000 euros
  • Otros eventos (bautizos, comuniones, graduaciones, aniversarios): 5.000 euros
  • Colaboraciones con negocios locales y profesionales: 7.000 euros
  • Otros clientes y servicios adicionales: 6.000 euros.
  • Total: 39.000 euros

La rentabilidad en el plan de empresa de un estudio de fotografía

¿Cuánto gana un estudio de fotografía? Evidentemente, eso depende de muchos parámetros, y en particular de la capacidad del emprendedor para llevar el negocio, captar y atender clientes, además de realizar trabajos de calidad. Pero, en este caso, estamos hablando de cuánto podría ganar un estudio fotográfico que funcione razonablemente bien.

Con unos ingresos de 39.000 euros y unos gastos de 18.240 euros, quedan unos 20.760 euros, o algo más de 1.700 euros al mes. Evidentemente, un fotógrafo que sea capaz de cobrar más por las bodas que cubre, o que consiga una buena base de clientes recurrentes podría conseguir unos ingresos superiores. Pero también es posible que ocurra lo contrario, y que no se cubran los gastos mensuales.

Para ver un caso más real, conviene preparar un plan de empresa con datos más concretos del proyecto real.

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