¿Qué impuestos paga un autónomo? Aquí los 4 principales

qué impuestos paga un autónomo

Muchos emprendedores se preguntan cuáles son los costes fiscales de empezar una actividad económica como empresario individual. Aunque ya publicamos algunos artículos en el pasado explicando cuanto cuesta ser autónomo, en esa ocasión vamos a hacer un repaso de las principales cargas fiscales. Si quieres saber qué impuestos paga un autónomo, quédate leyendo y en cinco minutos lo tendrás todo clarito.

Un vídeo para los dos impuestos principales

Si prefieres aprender con el formato vídeo, te invito a descubrir la explicación que hice en Youtube del IRPF y la cotización a la Seguridad Social, que son los dos mayores impactos fiscales sobre la actividad económica de un autónomo. No dudes en darle un “me gusta” al vídeo y a compartirlo si te parece interesante.

¿Qué son los impuestos que paga un autónomo?

Un autónomo paga habitualmente cuatro tipos de impuestos, que vamos a explicar en el resto del artículo con más detalle:

  1. La cotización a la Seguridad Social, una cuota mensual para pagar la sanidad, el sistema de pensiones, y otras prestaciones sociales.
  2. El impuesto sobre la renta, o IRPF, que pagan todos los trabajadores, sean autónomos o empleados.
  3. El impuesto sobre el valor añadido, o IVA, que generalmente no es un coste para el autónomo, pero que tiene que gestionar y pagar igualmente.
  4. La cotización a la Seguridad Social de los empleados, en caso de haber contratado personal por cuenta ajena.

La cotización del autónomo en el RETA

¿Para qué sirve esa cotización?

Cuando tienes una actividad económica habitual como empresario individual, tienes que afiliarte a la Seguridad Social y pagar la cotización mensual. El RETA es el Registro Especial de Trabajadores Autónomos. De hecho, de allí viene el término autónomo, ya que a esa figura jurídica se la llama empresario individual en la Agencia Tributaria (Hacienda).

Cotizar en el RETA permite financiar diversos sistemas de protección social, como la sanidad pública, el sistema de pensiones público, y el seguro por desempleo. El autónomo que paga esos impuestos puede luego beneficiarse de esas coberturas, siempre con unas condiciones establecidas.

¿Cuánto se paga de seguridad social cuando eres autónomo?

Depende de varios factores, como el tiempo que llevas registrado o tu edad, además de condiciones particulares para algunos colectivos, que no voy a detallar ahora para mantener el artículo simple (discapacitados, víctimas de violencia de género o de terrorismo).

Durante los dos primeros años de actividad, existe un descuento. En esos momentos se paga un 20% de la cuota mínima durante los primeros 12 meses, un 50% los 6 meses siguientes y un 70% el semestre posterior. Si suponemos una cuota mínima de unos 300 euros al mes, se pagan primero 60 euros mensuales, luego 150 euros, después 210 euros y finalmente los 300 euros.

El máximo de cotización es ahora mismo de aproximadamente unos 1.250 euros mensuales. Los autónomos de menos de 47 años pueden elegir su base de cotización. Pagando más, obtienen una mejor pensión al llegar a la jubilación. Existe un sistema para evitar que las personas paguen lo mínimo durante su vida laboral y aumenten la base unos años antes de pensionarse para incrementar el importe de la jubilación. De esa manera, para aquellos que cotizaban poco, no se puede pagar más de unos 650€ mensuales a partir de los 47 años.

Los sistemas alternativos a la seguridad social

Algunos colectivos tienen la posibilidad de renunciar a la cotización a la Seguridad Social, para optar por un sistema alternativo, el de la mutualidad. En lugar de acumular derechos en el sistema público de pensiones, optan a una solución privada de capitalización. El coste mínimo es el mismo que para el RETA. Una vez se haya elegido la Seguridad Social, no se puede cambiar.

Los colectivos que pueden acceder a esas mutualidades son los abogados, los médicos, los ingenieros, los arquitectos, los aparejadores, los procuradores y los gestores administrativos. Si perteneces a uno de esos grupos, infórmate sobre las condiciones de la mutualidad correspondiente.

¿Qué impuestos sobre la renta paga un autónomo?

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se aplica tanto a trabajadores por cuenta propia (autónomos) como a los trabajadores por cuenta ajena (asalariados). En el caso de los empleados, existe una tabla de la Agencia Tributaria que determina una retención mensual en el sueldo. Para los autónomos los pagos a cuenta se hacen de una forma diferente.

Aquellos empresarios individuales registrados como actividad profesional aplican una retención en sus facturas. Eso sucede porque trabajan principalmente para clientes profesionales (otros autónomos y empresas) que pueden retenerles el IRPF y gestionarlo con Hacienda. El año de registro como autónomo y los dos siguientes, la retención es del 7%. Después, pasa a ser del 15%.

Los autónomos que están registrados como actividad empresarial no tienen retención de IRPF, pero hacen un pago a cuenta del 20% de sus beneficios trimestrales, mediante el modelo 130 de Hacienda. Existe una pequeña deducción de un máximo de 400 euros al año, para los empresarios individuales que tuvieron ingresos pequeños el ejercicio anterior. Aquellos autónomos en actividad profesional que han retenido IRPF en menos del 70% de su facturación, también tienen que presentar el modelo 130.

Esos pagos son solo un adelanto del impuesto. La cantidad final se ajusta durante la campaña de declaración de la renta, el año siguiente.

La gestión del IVA para un autónomo

Algunas actividades están exentas de IVA, como por ejemplo en el sector de la salud o de la educación. En ese caso, los empresarios individuales no tienen que agregar IVA a sus facturas de venta. La contrapartida es que tienen que pagar el IVA de sus facturas de compras, que es un gasto deducible en el IRPF.

Aquellas actividades que no están exentas aplican el IVA correspondiente en sus facturas de ventas. El tipo general para clientes españoles es del 21%, pero hay tipos reducidos para algunas actividades y productos. También hay exenciones, como por ejemplo cuando se factura a una empresa de la Unión Europea.

Los autónomos con actividades sujetas a IVA tienen que hacer declaraciones trimestrales, y pagar la diferencia entre el IVA devengado en las facturas de venta y el IVA deducible de las compras efectuadas. Así, el impacto real de ese impuesto es nulo para el autónomo, pero le supone un trabajo administrativo, y puede tener un impacto sobre su tesorería.

¿Qué impuestos paga un autónomo sobre los salarios de los empleados?

En el caso de tener personal contratado por cuenta ajena, el autónomo se convierte en empleador, y tiene que hacerse cargo de las cotizaciones patronales a la Seguridad Social. Para simplificar, puedes estimar que el coste de esos impuestos para el empleador es aproximadamente un 35% del sueldo bruto del trabajador. Es decir que, si contratas a una persona por 1.200 euros al mes brutos, además de ese sueldo, pagarás otros 400 euros a la Seguridad Social.

Las cotizaciones de los empleados se pagan mediante declaraciones mensuales.

 

La cotización al RETA, el IRPF, el IVA (si procede) y las cotizaciones patronales (en caso de tener empleados) son los principales impuestos que tiene que pagar un autónomo. Esperamos que con este artículo te haya quedado más claro el gasto fiscal de ser empresario individual.

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