Plan de empresa para montar una lavandería industrial para empresas

Lavandería industrial

Montar una lavandería industrial requiere una inversión significativa, pero es un sector interesante, y relativamente poco conocido. La facturación depende en gran medida de la evolución de sectores como la hostelería, el turismo, la sanidad o las residencias de mayores, así que es algo cíclico. Para triunfar, tendrás que saber diferenciarte, apostar por la sostenibilidad y ofrecer un servicio de calidad en un mercado que, aunque estable, es muy competitivo. Veamos un ejemplo de plan de empresa para una lavandería industrial en España.

El plan de empresa de una lavandería industrial empieza por reflexionar sobre la idea de negocio. Ten en cuenta que se trata de un entorno con mucha competencia, por lo que tienes que diseñar una propuesta de valor que le permita a tu negocio diferenciarse. A continuación, te sugiero cuatro opciones.

  • Una estrategia de bajo coste. Lo que paga un hotel, un restaurante o una residencia por kilo de ropa lavada es un gasto mensual importante. En el mercado hay desde empresas que ofrecen precios muy ajustados, con un servicio básico, hasta otras que buscan posicionarse en gamas más altas. Entrar en el segmento low cost puede ser una opción, pero implica gestionar volúmenes elevados de ropa para que el negocio sea rentable.
  • Especialización. En lugar de atender clientes de todos tipos, podrías buscar un nicho de mercado interesante, donde ofrecer un servicio de más valor añadido que tus competidores, y así protegerte con algunas barreras de entrada. También puedes optar por una clientela menos sensible a los ciclos económicos, optan por residencias en lugar de hoteles, por ejemplo.
  • Franquicia. Al igual que en otros sectores, las cadenas de lavanderías industriales resisten mejor que los negocios independientes. Significa contar con una marca reconocida, procedimientos que han demostrado funcionar y acceso a proveedores con mejores condiciones. Pero también implica menos libertad y la necesidad de pagar cánones. Hay grupos internacionales que operan en España con este modelo.
  • Servicios diferentes. Hay múltiples formas de innovar. Por ejemplo, algunas lavanderías no solo lavan ropa, sino que también ofrecen el servicio de renting textil: proporcionan a los hoteles sus propias sábanas y toallas, siempre limpias y en perfecto estado. También se puede diferenciar ofreciendo tratamientos antibacterianos certificados, detergentes ecológicos o sistemas de trazabilidad con chips RFID.

El factor humano siempre juega un factor fundamental en los proyectos empresariales. Montar una lavandería industrial no escapa a esa regla. Iniciar el negocio no es tan sencillo como comprar unas máquinas, alquilar una nave y contratar a unos cuantos operarios.

Tu experiencia como emprendedor importa mucho. ¿Has trabajado en una lavandería industrial? ¿Sabes gestionar procesos con grandes volúmenes, coordinar entregas, mantener maquinaria compleja? Si la respuesta es no, quizás sería recomendable para ti trabajar durante un tiempo en una lavandería ya existente. Así podrías entender mejor los elementos importantes del negocio.

Pero también importan tus habilidades y conocimientos. ¿Has gestionado una empresa? ¿Eres capaz de coordinar equipos de trabajadores? ¿Qué tal se te da la prospección comercial y la atención al cliente? Si te faltan algunas competencias, no dudes en rodearte de personas que las tienen. Un emprendedor no lo puede hacer todo, y tampoco tiene tiempo para aprender nuevas especialidades al mismo tiempo que gestiona su proyecto.

De acuerdo con los datos de la consultora DBK, en el 2024 el conjunto de las lavanderías industriales de España facturó 965 millones de euros, un 7,8% más que en 2023. Fue otro año de sólido crecimiento después del aumento del 15,5% el año anterior.

El principal mercado son los hoteles, que copan un 54% de la facturación del sector, por delante de los hospitales y residencias (un 27%), los restaurantes (un 11%) y clientes industriales y otros (8%). De esos datos se puede entender por qué se trata de una actividad cíclica, ya que hoteles y restaurantes dependen mucho de la situación económica. En las pasadas crisis (financiera de 2008 y pandemia de 2020), esos sectores sufrieron bastante, lo que afectó indirectamente a las lavanderías industriales.

Además de cíclica, en hostelería, la demanda es muy estacional: en Baleares, Canarias o la Costa del Sol, en verano se multiplica el número de turistas y por lo tanto la ropa para lavar. En cambio, en sanidad y residencias, la demanda es constante durante todo el año, lo que da estabilidad.

También cabe notar, antes de hablar concretamente de los competidores, que se trata de un sector bastante concentrado. Ten en cuenta que las 10 primeras empresas facturan el 68% del total.

El sector de las lavanderías industriales tiene una competencia importante, que hace que en muchos mercados se acabe compitiendo por precio. Entre los grandes actores del sector, tenemos a Ilunion lavanderías, la “filial” de Once en el sector. Pero también están multinacionales, como la francesa Elis. Otras compañías de cierta importancia, como Clat, tiene presencia en varias comunidades autónomas. Y por supuesto hay muchas empresas de ámbito local.

Pero, cuando preparas tu plan de empresa para una lavandería industrial, no te interesa tanto hablar de los competidores al nivel nacional. Necesitas analizar muy bien la competencia en la zona concreta que quieres atender. No es lo mismo montar una lavandería industrial en Madrid, con decenas de competidores (pero también muchos clientes), que en una capital de provincia más pequeña.

Vas a necesitar repasar una a una cada empresa que opera en el área que quieres cubrir, ver cuáles son sus puntos fuertes y débiles, sus servicios, sus precios, y ver lo que ofreces puede competir con ellas teniendo un negocio viable a largo plazo.

De entrada, hay que matizar que puede haber muchos tipos de lavanderías industriales. Las hay que operan desde locales comerciales de tamaño medio en barrios de grandes ciudades, pero también hay otras de mayor tamaño. En este caso vamos a coger un caso medio.

Hipótesis

Vamos a suponer que nuestra lavandería industrial necesita un local con bastante superficie, alrededor de 500 metros cuadrados, y lo vamos a situar en un polígono industrial con buenos accesos para camiones y furgonetas. El espacio se dividirá en zonas: recepción de ropa sucia, lavado y secado, planchado y plegado, almacenamiento temporal y expedición.

¿Cuánto cuesta montar esa lavandería industrial?

En este caso, la maquinaria representaría la mayor parte de la inversión: lavadoras de gran capacidad, calandras, plegadoras automáticas, estanterías, carritos para mover los lotes de ropa, y por supuesto un camión de tamaño medio para recoger y entregar la ropa a los clientes. Y si te preguntas qué son las calandras, son rodillos calentados (a vapor o gas) que planchan y secan a la vez, pensados para sábanas, fundas nórdicas, manteles, etc.

Primero hay que pensar en un poco de obra. Es posible que haga falta una adaptación del suelo (desagües, pendientes, rejillas, impermeabilización), que puede costar de 15.000 hasta 30.000 €. Luego unas instalaciones de fontanería y vapor (tuberías, caldera de vapor, depósitos de agua) con un coste entre 20.000 y 30.000 €. A eso le sumaríamos otras partidas como electricidad industrial, uno 10.000 €, y otras obras por 15.000€

Luego está la maquinaria. Supongamos 2 lavadoras de 60 kg por 20.000 € cada una y 2 lavadoras de 30 kg por 12.000 € cada una. Sumamos una 1 calandra mural de 3 metros, gas o vapor, con plegador lateral, que puede costar 70.000 €, y también otra más pequeña, de apoyo, por 30.000 €. Vamos a añadir una plegadora de sábanas/toallas conectada a la calandra por 35.000 €. No olvidemos una secadora industrial de 50 kg para ropa que no pasa por calandra como uniformes y demás, que puede costar 16.000 €

Dentro del local necesitaremos otros equipos. Por ejemplo, 10 carros de lavandería por 4.000€. Estanterías por 5.000€ y una embolsadora de ropa limpia, por 10.000 €

Finalmente necesitamos un camión ligero tipo furgón (IVECO Daily, Mercedes Sprinter carrozado con plataforma) que nuevo puede costar 45.000 €

Finalmente, le sumaremos un fondo de previsión de 30.000 € para gastos iniciales, suministros, etc.

En total, hablamos de una inversión inicial de 369.000 € que puede ser mucho menor para un proyecto de barrio y significativamente mayor para una lavandería grande. De todos modos, hay soluciones de renting o leasing para no desembolsar esa cantidad de golpe.

Organización

Es recomendable organizar la plantilla por turnos, ya que así se puede sacar partido a las máquinas muchas horas al día. Además, hay que tener protocolos claros de higiene, seguridad laboral y mantenimiento preventivo. Una parada imprevista en una máquina clave puede suponer no cumplir con los plazos y perder clientes.

Ya hemos visto la inversión. Vamos a ver el lado de los ingresos.

¿Cuánto puede facturar una lavandería industrial?

Evidentemente, la facturación depende del volumen de ropa lavada, que a su vez dependerá del número de clientes que se haya conseguido y de la capacidad de lavado de las instalaciones. El precio medio ronda entre 1,5 y 2 euros por kilo, aunque puede variar según el tipo de prenda y los servicios añadidos. Si se lavan 40.000 kilos al mes, la facturación estaría entre 60.000 y 80.000 euros.

El principal gasto, por supuesto, es el de personal. Tanto por los operadores que manejan la ropa como para la persona que lleva el camión y otras labores, como la gestión comercial. Además, como otros grandes gastos tenemos el alquiler, los suministros como energía y agua, el mantenimiento, los seguros y la gestoría. También se consumen productos de limpieza, pero son más costes directos que gastos. La energía es un coste muy importante, especialmente el gas y la electricidad. En los últimos años, las subidas de precios han afectado mucho a la rentabilidad.

En este ejemplo, una lavandería industrial mediana con 10 empleados puede necesitar alcanzar un volumen mínimo de unos 25 o 30.000 kilos al mes para cubrir gastos (su punto muerto). Por debajo de esa cifra, perdería dinero. Por supuesto, esas son aproximaciones muy generales. Cada negocio es distinto, y por eso hace falta preparar un plan de empresa detallado con los datos exactos del proyecto.

El negocio de la lavandería industrial es intensivo en inversión y con costes fijos elevados. Pero a cambio ofrece cierta estabilidad, contratos recurrentes y un mercado amplio. Los sectores de la hostelería y la sanidad necesitan de forma permanente servicios de lavandería, lo que da solidez al modelo, pese a tener una parte cíclica por tener clientes de hostelería.

Hace falta diferenciarse: ya sea por precio, especialización, sostenibilidad o servicios adicionales como el renting textil. Sin una ventaja clara, es muy difícil competir.

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