Analizar los riesgos de tu proyecto para tu plan de empresa

analisis-de-riesgos-proyectosSi quieres estar preparado para lo desconocido, necesitarás hacer un análisis de riesgos de tu proyecto empresarial. No te vale con preparar una lista de posibles amenazas, tienes que estudiar tanto su probabilidad como el impacto potencial, y por supuesto preparar un plan de contingencias para ajustar tu estrategia en caso de que alguno de esos riesgos se materialice.

A cada proyecto sus riesgos

Es muy complicado hablar de forma genérica de los riesgos de un proyecto empresarial, simplemente porque no hay dos negocios iguales y por lo tanto las amenazas susceptibles de influir mucho en un caso pueden ser inocuas para otra situación. Sin embargo, se pueden clasificar los riesgos por familias, y a continuación te propongo una lista de las temáticas más habituales, pero antes, definamos que es un riesgo.

Mi definición sería la siguiente:
“Un riesgo es un evento con cierta probabilidad de ocurrir cuyo impacto sobre el negocio puede ser negativo. Suele ser un factor externo al poder de decisión de los emprendedores. Su antónimo es la oportunidad.”

¿Qué tipo de riesgos te puedes encontrar?

  • Riesgos financieros: impagados de clientes, variación de tasas de cambios, variación de tipos de interés, etc.
  • Riesgos legislativos: cambios en la normativa que puedan afectar negativamente la situación de la empresa, en muchos aspectos (complejidad de los procesos, aspectos medioambientales, recursos humanos, impuestos, prohibiciones de productos, etc.)
  • Riesgos tecnológicos: evoluciones, caducidad, costes de desarrollos, propiedad intelectual…
  • Riesgos comerciales: complejidad del proceso de decisión del cliente, solvencia, estrategia…
  • Riesgos humanos: adecuación de las personas con las tareas, complementariedad, rotación de personal, enfermedades, embarazos, falta de formación…
  • Riesgos organizativos: falta de definición de las tareas, dificultad en cumplir los plazos, complejidad de los procesos…
  • Riesgos de competencia: facilidad para copiar el concepto, dificultad para diferenciarse, entrada potencial en el mercado de empresas muy fuertes, etc.
  • Riesgos de mercado: evolución del sector, comportamiento de compra de los clientes…

Seguramente se podrían listar más amenazas, especialmente las que son específicas para cada sector, pero con estas pistas se tiene una buena base de cómo empezar a buscar los riesgos de un proyecto en concreto.

Probabilidad e impacto

La definición del riesgo te lleva a tener que analizar principalmente dos variables: la probabilidad de que ocurra el evento y el posible impacto en tu proyecto. Para prepararte seriamente, deberías procurar valorar ambas cosas. Reconozco que hay una parte muy subjetiva en este análisis, pero es un ejercicio interesante porque te permitirá entender cuales son las verdaderas problemáticas. Si lo simplificamos, tendrías 4 grandes categorías de amenazas:

  • Las de probabilidad alta e impacto alto.
  • Las de probabilidad baja e impacto alto.
  • Las de probabilidad alta e impacto bajo.
  • Y finalmente, las de probabilidad baja e impacto bajo.

Obviamente la cuarta categoría no te debería preocupar demasiado. La tercera merece tu atención, porque si no tomas medidas preventivas y has subestimado el impacto, podrías encontrarte con un problema importante. La segunda, aunque sea poco probable, necesita un plan de contingencias específico por si acaso. Pero por supuesto, los riesgos que más trabajo de reflexión te tienen que dar son los de la primera categoría.

Es fundamental que estés preparado para esos casos, y sepas exactamente como reaccionarás en caso de que el evento suceda. Primero por ti, porque necesitas anticiparte para maximizar tus opciones de éxito. Segundo porque cualquier inversor un poco enterado se dará cuenta de estas amenazas. Si no has identificado el problema, o si no has preparado un plan correctivo, quedarás en evidencia y el inversor no podrá confiar en tu proyecto.

El plan de contingencias

Como entiendes de lo antes expuesto, listar las amenazas, incluso afectándolas una probabilidad e un posible impacto no sirve de nada si no has preparado un plan de acción. ¿En que consiste esta preparación? Es algo muy sencillo, tan solo tienes que decidir lo que harías y estimar el impacto de estas acciones.

Probablemente todo esto quede más claro con un ejemplo. Imagina que eres una empresa de alquiler de bicicletas para turistas. En estos momentos está en discusión una ley que pretende que el uso del casco sea obligatorio para los ciclistas, incluso en ciudad. Los estudios demuestran que en los países en los cuales se adoptaron este tipo de medida restrictiva el número de ciclistas bajó significativamente. Suponiendo que la probabilidad de que se apruebe la ley sea de un 50% y la caída de uso sea de un 15%, este riesgo es muy significativo para tu negocio. Tu plan alternativo puede ser alquilar cascos a tus clientes por solo un euro más.

 

Artículos relacionados

¿Deberías bajar tus precios?

Pistas para encontrar nuevos mercados

¿Qué es la responsabilidad limitada?

Si te ha gustado este artículo, ¡aprovecha y abónate a la fuente RSS! También puedes empezar a seguirnos en Facebook.
Esta entrada fue publicada en Plan de Empresa y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*