Plan de empresa para un negocio de casa de comidas

plan de empresa casa comida para llevarEspaña es un país donde las propuestas gastronómicas tradicionales siguen resistiendo a las cadenas de restauración rápida inspiradas en platos americanos. Un buen ejemplo es el concepto de casa de comida para llevar objeto de este plan de empresa. Muchos barrios tienen este tipo de establecimiento, que venden platos preparados y raciones de paella. Vamos a analizar más en detalle el planteamiento de esos negocios.

Mercado de la comida para llevar

Los datos del INE para el año 2020 daban un gasto de los hogares de 3.250 millones de euros en servicios de comida rápida y comida para llevar, una cifra en claro retroceso comparado con el dato de 2019 (3.580 millones). De la misma manera, la consultora DBK calculaba para 2019 un mercado de 4.035 millones de euros para la comida rápida y a domicilio. De esa facturación, nos interesan los 495 millones del “segmento de otros establecimientos”, es decir los que no son ni hamburgueserías, ni pizzerías ni bocadillerías. En 2020, los otros establecimientos facturaron solo 375 millones según DBK, dentro de un mercado total de 3.050 millones.

Aun así, el mercado de las casas de comida para llevar es un nicho interesante para un emprendedor, y que se está aprovechando del crecimiento de las entregas a domicilio con servicios como Glovo o Uber Eats.

¿Qué servicio de comida para llevar en el plan de empresa?

La idea y el modelo de negocio son dos cosas muy importantes a la hora de empezar un proyecto emprendedor. En el caso de una tienda de comida para llevar, hay muchas formas de plantear el negocio.

Primero está el tipo de comida que se vende. En la mayoría de los establecimientos de este tipo se ofrecen platos más bien tradicionales: arroces, pollo, ensaladas diversas, etc. Pero nada impide buscar un nicho propio. Podría ser una comida típica de algún país, por ejemplo.

El lugar de distribución es otro elemento a tomar en consideración. Generalmente, la comida para llevar se vende en locales, pero nada impide pensar en otro formato, como el food truck.

Y luego están los servicios adicionales. Ofrecer la posibilidad de la entrega a domicilio ya no es un problema, basta con tener un acuerdo con alguna de las empresas de reparto. No es necesario tener repartidores propios.

El horario es otro punto clave. La mayoría de los sitios de comida para llevar abren solo para la hora de la comida, pero, dependiendo de la ubicación, se podría pensar en dar servicio para la cena.

El promotor y el equipo humano

En cada artículo de ejemplo de plan de empresa que publicamos en el blog insistimos sobre la importancia de la adecuación entre el equipo humano y el proyecto. Es especialmente cierto para el promotor del proyecto. En el caso de una casa de comidas, hay dos elementos fundamentales: hacer buena comida y tener un buen trato con los clientes.

Generalmente, para que funcione un negocio de este tipo, son necesarias al menos dos personas. Ambas cocinan antes de la apertura al público. Luego, a la hora de la comida, una persona atiende a los clientes y les sirve los pedidos, mientras la otra sigue preparando algunos platos.

Plan de empresa de una casa de comida: los clientes

Antes hablábamos del planteamiento de la idea de negocio, una reflexión que siempre está centrada en poder atender a un segmento de clientes muy concreto. En el caso de una casa de comida para llevar, hay varios tipos de público objetivo.

  • Los trabajadores de la zona son una clientela interesante, ya que la casa de comida les ofrece alimentación estilo casero a un precio muy competitivo y es una buena alternativa a ir al restaurante o llevar la comida hecha de casa.
  • También se puede captar tipología de clientes específica mediante el tipo de comida que se ofrece. Se pueden preparar platos sin los alérgenos más problemáticos, enfocar el negocio en la comida sana, tener una carta vegana, y mucho más.
  • El ofrecer comida ya preparada y de calidad hace que muchas familias puedan verla como una buena alternativa ocasional, para no tener que cocinar un día en concreto.

¿Cuáles son los competidores de una casa de comida para llevar?

En una ciudad de cierta importancia, la principal competencia, y la más directa, son las otras casas de comida. Muchos clientes no tendrán inconveniente a irse un poquito más lejos si piensan que los platos son mejores en otro sitio.

Los restaurantes que ofrecen comida para llevar también son competencia, pero suelen ser bastante más caros, porque funcionan con más gastos de estructura, y su negocio está centrado primero en servir comida en la mesa.

Los platos preparados que venden los supermercados también pueden considerarse competencia, aunque la mayoría de la oferta en esos sitios es industrial. Sin embargo, cada vez es más frecuente que las grandes superficies tengan su propia zona de comida para llevar “casera”.

Las empresas de reparto, que ya hemos mencionado como un posible canal de venta, también pueden representar una competencia indirecta. Un cliente potencial puede estar dudando entre irse a la casa de comida para llevarse a casa un plato casero, o simplemente pedir algo desde la comodidad de su casa. No cuesta lo mismo, pero es una alternativa muy práctica.

¿Una cadena de casas de comida?

La mayoría de los sitios de comida tradicional para llevar en España son pequeños negocios familiares, que sirven principalmente como autoempleo. Pero cada vez es más frecuente ver aparecer cadenas, que aplican los mismos principios de estandarización e imagen de marca que restaurantes famosos.

Como todavía es un sector poco concentrado, puede ser muy interesante plantear un negocio cuya vocación sea convertirse en una referencia en la ciudad, y quizás más adelante en todo el país. No sería sorprendente que dentro de una década las cadenas de casas de comida para llevar tengan un porcentaje importante del mercado.

La inversión en el plan de empresa de un sitio de comida para llevar

Una casa de comidas comparte algunas similitudes con un restaurante al nivel de inversión. Son necesarios los mismos equipos, se aplica la misma normativa en cuestiones sanitarias o de salidas de humo. Pero, como no hay ni comedor ni mesas, y el local es mucho más pequeño, suele salir bastante más barato.

Contando que se empiece desde cero en un pequeño local, hará falta pagar la fianza, algunos gastos de arquitectos y licencias de obras, la reforma en sí, y por supuesto comprar los equipos de cocina, además de material informático y algo de rotulación. Sumando todo, el importe de la inversión puede estar entre los 10.000 y los 25.000 euros. Si se apuesta por un local muy grande para poder elaborar grandes cantidades de comida y vender a muchos clientes, la inversión puede ser notablemente mayor. Pero como habitualmente son negocios familiares pequeños, tomaremos 15.000 euros como referencia para este ejemplo.

Plan de empresa comida para llevar: estimación de ventas

Vamos a suponer un establecimiento que abre de lunes a sábado, solamente al mediodía. Podemos estimar una cesta media de 6 euros, ya que algunos clientes comprarán solo un plato económico, mientras otros se llevarán varios.

En este ejemplo de establecimiento pequeño, estimamos unas 50 ventas al día, lo que llevaría a una facturación mensual de 7.500 euros. Contando un mes de cierre por vacaciones, serían unas ventas anuales de 82.500 euros.

Costes y gastos de la casa de comidas

Teniendo en cuenta la comida que se pueda perder, hay que contar un 30% de coste de comida, es decir 24.750 euros en compra de género.

El alquiler del local, la luz, el agua y otros suministros asociados pueden representar un gasto de 900 euros mensuales, 10.800 anuales.

Contando que el negocio tiene un empleado que cobra poco más que el sueldo mínimo, el coste de personal, con la seguridad social, sería de unos 21.000 euros al año.

Sumamos una partida de diversos, que incluye seguros, gestoría y otros, por 2.500 euros anuales.

Finalmente, hay que contar con una amortización anual de 1.500 euros.

La rentabilidad del plan de empresa de una casa de comida para llevar

En nuestro ejemplo:

  • Ventas: 82.500 euros
  • Coste de los alimentos: 24.750 euros
  • Alquiler y costes asociados: 10.800 euros
  • Sueldo empleado: 21.000 euros
  • Gastos diversos: 2.500 euros
  • Amortización: 1.500 euros
  • Resultado: 21.950 euros

Como siempre, eso es solo un ejemplo teórico. Para elaborar un plan de empresa de casa de comida más fiable es necesario disponer de los datos reales del negocio. Estimar el volumen de venta siempre es complicado, pero teniendo todos los demás elementos se puede tener una visión mucho más acertada.

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