Hacer un plan de empresa: los pros y las contras

plan de empresa pros y contrasCuando a los emprendedores se les comenta por primera vez la posibilidad de preparar un plan de negocio, hay que reconocer que, para muchos, suena a un trámite administrativo y contable con poco valor para sus proyectos. En realidad, como saben los lectores del blog, puede ser una gran herramienta de planificación estratégica, si se usa correctamente. Pero, como cualquier herramienta, el plan de empresa tiene sus usos, sus límites, y sus pros y contras. Hoy te propongo repasar las ventajas y desventajas de este documento.

Resumen de los pros y contras del plan de empresa

Antes de entrar más en detalle en las explicaciones, me gustaría presentarte una visión sintética del asunto.

Está claro que el plan de empresa tiene una gran utilidad para preparar el lanzamiento de un negocio, y para valorar su viabilidad, además de servir para tener una idea del potencial de rentabilidad del proyecto. También es una herramienta de comunicación, que permite presentar el negocio a potenciales socios, inversores o entidades de financiación.

Pero, elaborar un buen plan de negocio puede representar una inversión significativa de tiempo y dinero. Al mismo tiempo, haber preparado un plan sólido y prometedor no garantiza que el proyecto vaya a resultar un éxito.

Vamos a ver más en detalle esos beneficios y límites.

Las ventajas de preparar un plan de empresa

Te ayuda a planificar el negocio y anticipar obstáculos

La preparación de un buen plan de empresa obliga a hacerse una serie de preguntas esenciales sobre el negocio. Hace falta definir precisamente la idea, explicar la idoneidad del equipo emprendedor, preparar la estrategia comercial, listar los recursos materiales, humanos y financieros necesarios, y otros muchos aspectos.

El análisis que implica permite prepararse mucho mejor para el lanzamiento del proyecto, descubriendo de forma anticipada algunos problemas y obstáculos que, si no se hubieran identificado con el negocio ya iniciado, y por lo tanto hubiesen sido más difíciles de resolver.

Permite tener una idea más precisa de las necesidades de financiación

Un buen plan de empresa no solo tiene previsiones de cuentas de resultados. También suele incluir unos cuadros de tesorería. Eso permite entender mejor las necesidades de financiación del negocio, no solo para el lanzamiento, sino durante los primeros meses y años, puesto que es frecuente que las ventas tarden en consolidarse.

Muchos emprendedores que no preparan un plan de negocio creen, equivocadamente, que solo van a necesitar financiar la inversión inicial. Eso puede provocar que un proyecto prometedor se vea obligado a cerrar por falta de liquidez tras unos meses, por no haber anticipado la realidad de los flujos de caja de un negocio nuevo.

No es casualidad que cualquier inversor o entidad de crédito vaya a querer ver un business plan antes de tomar una decisión. Quieren saber no solo el potencial de rentabilidad del negocio, sino también las previsiones de tesorería. Es decir, la capacidad para generar dividendos o pagar la deuda.

Te obliga a conocer mejor tu sector y a la competencia

Ya he comentado antes como preparar un plan de empresa te obliga a preguntarte cosas esenciales sobre tu futuro negocio. Pero quería destacar un aspecto en particular: el análisis del sector y de tus principales competidores. Quizás te parezca obvio, pero por experiencia te puedo decir que muchos emprendedores solo tienen una idea muy general de quién es su competencia. No se han molestado en mirar los puntos fuertes y débiles de los otros negocios, los precios que ofrecen a los clientes, o los productos y servicios que proponen.

Para que un cliente decida comprarte a ti y no a uno de tus competidores, tiene que percibir que tu negocio es una mejor opción. ¿Y cómo vas a poder lograr eso si ni siquiera conoces la oferta de los demás?

Es una gran herramienta de comunicación

Si el plan de empresa se prepara con hipótesis realistas y coherentes, una presentación cuidada y una visión sintética del proyecto, es una manera poderosa de explicar tanto el negocio como su potencial económico.

Un buen plan de empresa debería ser claro y conciso, de tal forma que incluso una persona sin conocimientos empresariales o financieros pueda entender las principales ideas presentadas. Exige un esfuerzo de síntesis y precisión, pero a cambio permite llegar mucho mejor a los potenciales socios, o a aquellas personas que puedan decidir sobre la financiación.

Los límites del plan de empresa

El papel lo aguanta todo

Es muy fácil inventarse un negocio muy rentable y plasmarlo en un plan de negocio. Basta con poner unas ventas muy optimistas, o con infravalorar los gastos. Y ese es uno de los límites de este tipo de ejercicio. Puede ser difícil hacer hipótesis razonables, especialmente para una persona que no tenga práctica o que carezca de conocimientos financieros.

El problema es que no saber preparar correctamente el plan de negocio puede llevar a algunas personas a lanzar un negocio que piensan muy rentable, cuando no existe realmente mucho potencial. O incluso puede ocurrir lo contrario. Un emprendedor que haga hipótesis excesivamente pesimistas podría descartar una oportunidad de negocio real.

No es una previsión

Otro error frecuente es pensar que el éxito está garantizado, porque el plan de empresa es sólido y se ha preparado con bases razonables. No es así, por al menos dos motivos.

El primero es que nadie sabe que depara el futuro. Por mucho que se haya planificado muy bien un negocio, es imposible anticipar lo que pueda pasar. Cambios regulatorios, acciones de competidores, disrupción tecnológica… hay casi una infinidad de cosas que podrían afectar el negocio.

La segunda razón es que el éxito de un negocio viene de su ejecución. Dos emprendedores con exactamente el mismo plan de empresa van a tener resultados muy distintos. Porque cuando se enfrenten a la realidad del mercado y a la gestión cotidiana del negocio, tomarán decisiones diferentes. En consecuencia, y según si aciertan o no, cosecharán éxitos o reveses.

Puede ser un freno a la flexibilidad

El plan de empresa puede ser una buena guía para orientar el negocio, sobre todo en la fase más inicial. Sin embargo, podría ser un error seguir ciegamente la estrategia predefinida. Los primeros meses de actividad suelen aportar mucha información sobre lo que los clientes quieren, y sobre lo que funciona o no con la propuesta de valor del proyecto.

Es importante que un emprendedor esté atento a esas informaciones, para poder ajustar la estrategia y sacar el mejor provecho posible al negocio. En algunos casos, esos ajustes serán muy leves. En otros, hará falta hacer cambios más profundos. De allí que sea tan importante mantener cierta flexibilidad y no tomarse el plan de empresa como un libro de instrucciones, sino como una referencia.

Consumo de tiempo y dinero

Preparar un plan de negocio puede suponer dedicar mucho tiempo y trabajo, sobre todo para una persona que no está acostumbrada a elaborar este tipo de estudio. También existe el riesgo de caer en el análisis parálisis, entrando en muchos detalles e investigaciones para preparar un plan perfecto, en lugar de dedicar los esfuerzos a lanzar el negocio y corregir errores.

En caso de subcontratar la elaboración del plan de empresa, también cabe la posibilidad de dedicar un presupuesto excesivo a la contratación de expertos especializados, cuando todos sabemos lo importante que es aprovechar la financiación inicial del negocio. Por eso, siempre he querido ofrecer un servicio competitivo a mis clientes.

 

 

En su conjunto, creo que el plan de empresa es una herramienta muy útil para la mayoría de los negocios, siempre que se haga correctamente y que se entiendan los límites del estudio como los que acabo de comentar.

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