Financiación para emprendedores: las 4 alternativas

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Viendo como se están reduciendo los préstamos para empresas, y al hilo del artículo que redactamos la semana pasada sobre el tema, es buen momento para recordar cuales son las 4 grandes vías de financiación para emprendedores.

 

1º- Financiación por deuda

Es el sistema más habitual y el más conocido. Se trata de pedir el préstamo de una cantidad a cambio de intereses. Dentro de esta categoría hay muchísimas opciones distintas.

– La banca comercial (la oficina de toda la vida)

– Las entidades de financiación (a diferencia de los bancos, se dedican exclusivamente a la financiación)

– Los préstamos de amigos y familiares

– La banca pública (ICO, ENISA) o la banca comercial avalada por un organismo público de garantía recíproca

– El crowdfunding (financiación por un número grande de pequeños prestamistas normalmente organizados a través de un portal de Internet).

Estas entidades pueden conceder un crédito tradicional, o este préstamo se puede formalizar dentro de un leasing, de un contrato de renting, o de otros mecanismos.

 

2º- Financiación por capital

La problemática es distinta. En lugar de coger dinero prestado a cambio de pagar intereses y devolver el crédito (en el caso de la financiación por deuda), esta vez el dinero obtenido sirve para aumentar el capital de la compañía, y no se pagan intereses, sino dividendos a los accionistas (si se dan las condiciones). Los socios capitalistas tienen poder de decisión en la gestión de la empresa, ya que son propietarios de parte de ella.

Hay diferentes tipos de socios, dependiendo de sus objetivos respecto a la empresa. Algunos solo aportaran capital como inversión, y se desinteresarán de la gestión de la compañía, su única preocupación serán los dividendos. Otros invertirán con voluntad de participar en la gestión.

Otros, como las empresas de Capital Riesgo o los Business Angels, invertirán solo temporalmente en la compañía, se involucrarán mucho en la gestión, con el objetivo de volver a vender mucho más caro su participación.

Y si la empresa llega a cotizar en bolsa, tendrá a muchos pequeños accionistas interesados por la rentabilidad a corto, medio y largo plazo según los perfiles.

 

3º- Financiación pública y subvenciones

Aunque no se puede negar que haya modelos de negocio basados en gran parte sobre la financiación pública, en general para el emprendedor la subvención se tiene que considerar como un ingreso extra, y es mejor no contar demasiado con ella.

Existe una gran cantidad de financiaciones públicas porque existen muchos estratos públicos. Es habitual ver ayudas similares pero de organismos diferentes: Estado, Comunidad Autónoma, Diputación, Ayuntamiento, e incluso de departamentos distintos dentro de la misma administración.

En general, en España las ayudas van dirigidas a fomentar el autoempleo (por ejemplo el pago único), y se centran en algunos colectivos con mayor dificultad para integrarse al mercado laboral (jóvenes, mujeres, discapacitados). También existen ayudas para empresas muy innovadoras, o relacionadas con el medio ambiente o la responsabilidad social.

El problema con las subvenciones es que no siempre se otorgan (a veces no basta con cumplir unos criterios) y a menudo el cobro real puede tardar muchos meses. Por eso insistimos en pedirlas, pero en considerarlas como algo adicional. Si se cobran, bien y sino no pasa nada.

Para saber más, aquí viene una lista de los portales de ayuda a emprendedores en las distintas Comunidades Autónomas.

 

4º- Financiación interna

Todas las fuentes que hemos mencionado hasta ahora eran externas. Merece la pena pararse un momento sobre las posibilidades de financiar un proyecto en interno.

En primer lugar está la posibilidad de revisar el planteamiento de inversiones. Si en una primera configuración necesito 100.000€ de financiación externa pero que no consigo este dinero, a lo mejor puedo encontrar una alternativa. Digamos que solo puedo obtener 50.000€. Precisamente es lo que me cuesta una máquina imprescindible. Puedo optar por alquilarla, o comprar una de segunda mano, y así reducir de forma importante el desembolso inicial.

Luego se puede hacer un trabajo sobre la estructura financiera. Quizás pueda conseguir imaginar un modelo de negocio donde los clientes me pagan por anticipado y pago a los proveedores a plazo (eso hacen los grandes distribuidores). En modelos de suscripción también funciona así. De esta manera mis clientes y mis proveedores financian parte de mi actividad, y necesito menos financiación externa. Si tengo existencias, quizás las pueda externalizar.

 

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2 respuestas a Financiación para emprendedores: las 4 alternativas

  1. esteban dijo:

    hola quiero montar una autoescuela y me han ofrecido hacerme con una sociedad, pero no como socio sino a elegir como autonomo o asalariado pero yo corriendo con mis gastos y yo gestionandola, mi duda es si es interesante o me conviene mas empezarla yo solo por mi cuenta.De la otra forma es más rapida el iniciar la actividad. Gracias

    • Es difícil responder a esta pregunta. La ventaja de trabajar para una empresa ya existente, es que se supone que ya tendrá los clientes y los vehículos, y por lo tanto no tiene que invertir mucho para iniciar la actividad. El inconveniente es que no gana todos los beneficios de lo que haga. Si monta su propia sociedad tendría que empezar desde cero, lo que implica más inversión y más riesgo, pero a la larga la compañía es suya y los beneficios potenciales también.

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