Plan de empresa de una joyería

Las joyas han sido un complemento del vestuario humano desde tiempo inmemoriales, y hoy todavía tienen una gran relevancia en el mercado. Abrir una joyería es uno de los negocios más comunes en España, y por eso merece la pena pararse a analizar lo que sería el plan de negocio para este tipo de establecimiento.

Enfoque del negocio y equipo promotor

Desde la venta de bisutería hasta la elaboración propia de joyería fina, las posibilidades de negocio son amplias, pero hay que optar por una estrategia u otra. Y esa elección vendrá en gran parte condicionada por el perfil del equipo promotor. Para vender bisutería, basta con un buen gusto y saber encontrar productos atractivos en el mercado para poderlos a la venta en la tienda minorista. Pero para elaborar joyería fina, es necesario tener una formación, y por supuesto, talento, en la creación artesanal de orfebrería.

Siempre insistimos en nuestros artículos sobre la importancia para el éxito de un negocio de la adecuación entre el perfil de los promotores y el proyecto, y en el caso de una joyería, ese consejo cobra especial relevancia.

Antiguamente, las joyerías vendían también muchos relojes. Y sin duda, siguen siendo un producto atractivo. Sin embargo, la posibilidad de consultar la hora en los móviles y otros aparatos electrónicos ha disminuido el uso de esos accesorios. Hoy en día son complementos de moda más que elementos prácticos.

Evolución del mercado

Estudios recientes indican que el mercado de la joyería y relojería movería en España una facturación de aproximadamente 1.600 millones de euros, a través de unos 9.000 establecimientos. Las cadenas especializadas representan más del 50% de las ventas del sector, y el comercio independiente tiende a perder cada vez más mercado. En los últimos años, las ventas de joyería han tenido una tendencia positiva, recuperándose después de la crisis económica.

Ubicación del negocio

En el comercio minorista, la elección de la ubicación es una decisión estratégica de suma importancia. En el caso de una joyería, dos localizaciones destacan especialmente por su idoneidad.

  • Los centros comerciales permiten recibir un gran número de visitas de clientes, además de ofrecer una gran visibilidad.
  • Las zonas comerciales del centro de las ciudades también suelen ser muy buenas, especialmente las que se ubican en barrios con habitantes de alto poder adquisitivo.

Tipología de clientes

La elección original del planteamiento del negocio tiene un gran impacto sobre la segmentación de clientes. Si se opta por abrir una tienda de bisutería, los compradores serán en su mayoría mujeres jóvenes que le dan una gran importancia a la moda. En este artículo hemos considerado más bien una joyería clásica, por lo que los clientes serían personas con ingresos medio altos, tanto mujeres como hombres (que a menudo compran para regalo), y de una edad por lo general superior a los 40 años, exceptuando el mercado específico de las bodas y anillos de compromiso.

Competidores

Los principales competidores de una joyería enfocada en los productos finos y de valor son los siguientes:

  • Joyerías de características similares en la proximidad del establecimiento.
  • Cadenas especializadas (cuota de mercado cada vez mayor).
  • Grandes almacenes con venta de joyería (El Corte Inglés).
  • Tiendas online.

Diferenciación

Son muchas las formas de diferenciarse de la competencia y ofrecer a los clientes una propuesta de valor atractiva. Listaremos algunos ejemplos:

  • La originalidad de las creaciones. Considerando que se trate de una joyería fina en la cual el joyero sea capaz de elaborar sus propios productos, es posible diferenciarse de los demás ofreciendo unas joyas únicas.
  • La calidad del producto. Los metales y piedras preciosas que se emplean en las creaciones y la calidad del trabajo de orfebrería pueden marcar la diferencia.
  • El servicio ofrecido es muy importante. Una joya cuesta mucho dinero, y es importante poder contar con una atención post venta irreprochable, que permita hacer arreglos y ajustes posteriores si el cliente lo necesita. También se puede plantear la posibilidad de financiar las compras de los clientes mediante la colaboración con alguna entidad de crédito.
  • El factor precio es menos importante que en otros sectores. De hecho, en este tipo de productos, el cliente tiende a asociar un precio alto con la calidad de producto. Competir con bajos precios y buenas joyas sería probablemente contraproducente.

Inversión inicial

¿Cuánto cuesta abrir una joyería? La respuesta varía mucho en función del tipo de negocio y su ubicación, pero en este caso, vamos a hacer la hipótesis de una joyería fina en una ciudad mediana, con un local también mediano.

  • El coste de las obras, el pago de la fianza, y toda la inversión relacionada con el local puede rondar unos 15.000€. Hay que tomar en cuenta que hace falta invertir algo en seguridad.
  • La compra de mobiliario (estanterías con cristales de seguridad y otros) puede suponer otros 5.000€.
  • El material informático costaría otros 2.000€.
  • La compra de herramientas y utillaje (para poder hacer las creaciones) costaría al menos unos 3.000€.
  • Finalmente, hay que tomar en cuenta el stock inicial, que fácilmente puede costar unos 40.000€.

En total, entre una cosa y otra, una inversión de 65.000€ no es algo descabellado para una joyería. Evidentemente, esa cantidad puede ser muy superior dependiendo del tipo de proyecto que se quiera hacer.

Ventas y márgenes

Hay que tomar en cuenta que la actividad de las joyerías viene muy marcada por varias estacionalidades. La Navidad, San Valentín, las bodas y comuniones (que se celebran más en verano y primavera, respectivamente), el día de la Madre y otras fechas de este tipo mueven una parte importante de la facturación.

Los márgenes del sector dependen mucho del tipo de producto que se vende. En el caso de los relojes, normalmente se venden con un 50% de margen sobre el precio de venta al público, un porcentaje muy similar a otros sectores de distribución. En el caso de las joyas, el factor clave es el origen del producto. Una creación propia tendrá un margen mucho más alto (si no se cuenta el tiempo de elaboración) que un producto comprado a una marca de joyería.

Para nuestro ejemplo, vamos a suponer que una joyería mediana es capaz de facturar unos 8.000€ al mes, con un margen medio del 50%.

Gastos mensuales

  • Alquiler del local: 700€
  • Gasto de personal: 1.300€
  • Suministros: 300€
  • Seguros: 200€
  • Diversos: 150€
  • Total gastos: 2.650€

Resultados del negocio

A medio plazo, una joyería con un autónomo y un empleado podría llegar a facturar unos 8.000€ al mes, dejando un margen de 4.000€. Quitando los 2.650€ de gastos mensuales, el resultado sería aproximadamente de 1.350€.

Este dato es por supuesto una estimación y puede ser notablemente mejor, dependiendo del volumen de ventas o del nivel de márgenes.

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